jueves, 28 de junio de 2012

Capitulo 2.-Factor X

Narra Iria*
-Hola mama. Papa...tenemos que hablar..-Dije en español.
-Habla en ingles, tonta.-Dijo mi madre.
-Somos españoles.
-Me da igual. Anda, vamos.-Mi madre se sentó en el sillón de cuero rojo del salón, ya que mi padre ocupaba todo el sofá. No quito el golf, así que me levante y apague la televisión.
-¡COMO OSAS...!-Mi padre se levanto y me pegó. Cerré los ojos y no moví la cabeza.-¡Por imbécil!
-TENEMOS QUE HABLAR.-Repetí, gritando.
-¡Niña malcriada! ¡No grites!-Chilló mi madre.
-Me criaste tu.
-Te crió la imbécil de al lado, no yo.
'Mejor que no me hubieras criado tu, me habrías enseñado como pegar a los hijos' pensé.
-Quiero acompañar a Sandra a su audición de Factor X.-Mi padre se empezó a reír.-Va en serio.
-¡NIÑA! No grites a tu padre. NO VAS A IR.
-¡VOY A IR!-Grité levantándome del sillón. En mi casa todo era peleas, y el que gritaba mas alto ganaba, o eso parecía. Mi madre se levanto y me pego una bofetada.
-¡Esta por maleducada! ¡Esta por imbécil! ¡Y...!-Mi madre alzo la mano y la agarre antes de que me pegara. La pise el pié y me fui corriendo a mi cuarto. Aun no era la una, faltaban unos veinte minutos, pero abrí la ventana y espere. Al fin, Sandra subió la persiana de su cuarto y respire hondo.
-Tía, mis padres no me dejan. Mira.-Le señale mi mejilla roja de las tortas de mis padres.
-¿Y que voy a hacer yo ahora sin ti?
-Tengo una idea.
-Dime.-Sandra parecía intrigada.
-¿Me ayudas a escapar de aquí?
-¿¡QUE!?-Grito Sandra, y al segundo se tapo la boca y espero. Nadie la había oído.
-Mira, ya estoy harta de mis padres. Quiero irme, y la única forma de escaparme de aquí es con tu ayuda. Mañana por la mañana cogemos el bus o el tren y nos vamos directas allí. Las audiciones empiezan justo mañana.
Sandra pasó a mi cuarto por la ventana y me ayudo toda la noche a hacer mis maletas. Puse el seguro a mi puerta para que mis padres no entraran. Era la única cosa buena que tenia mi casa: los seguros de las puertas.
Eran las tres cuando metimos la ultima camiseta y cerramos la maleta.
-¿Estas segura de esto?-Preguntó Sandra con la maleta en las manos.
-Si, si no es ahora no lo haré nunca.
Metimos mi maleta debajo de la cama y Sandra volvió a su cuarto.
-A dormir...tres horas.-Dijo Sandra.-Buenas noches.
Narra Sandra*
A las seis de la mañana me desperté con la alarma de mi móvil y abrí la ventana. Iria estaba sentada en ella con el móvil y preparada.
-No he dormido. Prefiero dormir en el bus.-Dijo Iria.
-Son dos horas.
-Tu has dormido tres.-Se dio la vuelta para meterse en su cuarto.-Vamos, prepárate.
Baje la persiana. Me duche, me vestí y cogí mis maletas. Escribí una nota a mis padres de que me iba, pero les llamaría en dos horas aproximadamente. Llamé a un taxi para que se acercara a mi casa y imprimí el formulario. Subí la persiana y abrí la ventana para dejar a Iria entrar.
-Corre, mis padres están aporreando la puerta.-Cogí su maleta y deje que pasara ella. Corrimos escaleras abajo y por suerte, el taxi ya estaba allí.
***
Las horas en el bus fueron largas e interminables. Yo escuchaba música, Iria intentaba dormir y el resto de la gente se quejaba de que el autobús se movía demasiado. Cuando salimos, cogimos un taxi hacia el edificio de Factor X. El taxista intentaba darnos conversación, pero nosotras no contestábamos. Cuando salimos del coche, nos sorprendió la cantidad de gente que había.
-Sabia que iba a pasar esto, debe de haber como mil billones de personas.
-Exagerada.-Dijo Iria rodando los ojos.
Había gente cantando, otros que hablaban de FlashMobs, otros tocaban la guitarra y otros instrumentos, y nosotras allí, con dos maletas.
-¿Que vamos a hacer con las maletas?
-Ah si, tengo que llamar a mi abuelo.-Contesté. Cogí mi móvil y marqué su numero.Le indiqué la dirección del sitio y en pocos minutos estaba allíCogió nuestras maletas y se quedo un rato con nosotras, pero le llamaron y tuvo que marcharse.
La cola no avanzaba mucho y nos cansábamos cada vez mas.
-¡Ya estoy harta!-Dije alzando las manos. Le di a alguien, pero no miré.-¿Que hora es?
Alguien dio unos toquecitos en mi hombro y mire atrás.
-¡Hola! Me has dado en la cara.
-Lo siento mucho, es que me viene a veces la motivación.-Dije riendo, y noté como todo el calor de mi cuerpo se acumulaba en mis mejillas.
-No pasa nada. Me llamo Liam, ¿Y tu?

lunes, 18 de junio de 2012

Capitulo 1.-Una decisión difícil.

Narra Sandra*
-¡Vamos Sandra! ¡Tienes que ir!-Mi mejor amiga, Iria, había estado todo el año animándome para ir a Factor X, pero yo no quería. No cantaba tan bien como toda esa gente.
-Iria...-Mi amiga se quedo mirándome fijamente.-Voy a esperar a 2009. En serio. Con 14 años no pinto nada en Factor X.-Iria me miro mal.-No me mires así, ¡Es verdad! Ademas, no canto bien.
-¿¡QUE!?-Iria se empezó a reir.-Que graciosa eres.-La mire seriamente.-Sandra, ¿Sabes que?-Me agarró los hombros.-Quizás si esperas un año más no te pasara lo mismo que este. Quizás encuentres a alguien especial este año, y el que viene no estará...
-Tengo a James.-Dije intentando interrumpirla.
-¡James es gilipollas!-Iria se soltó de mis hombros empujándome un poco.-Le vi con Johanna.
-Tía, que no te flipes. Johanna vive en la otra punta de aquí.
-No me flipo, déjale y deja este estúpido pueblo de una vez. Wolverhamton no es para ti, tu necesitas algo mejor.
Suspiré. Como siempre, Iria había ganado.
-Voy a hablar con mis padres.
Me fui a mi casa y Iria se quedo fuera mirando por la ventana de la entrada.
-Hola mama, hola papa.-Dije en español. Hablaba español con mis padres, ya que ellos preferían hablar español que ingles, que era su lengua natal. Iria también hablaba español, pero menos que yo.-Tenemos que hablar.
Mi madre dejo las zanahorias que estaba cortando en la encimera, se lavo las manos y se sentó en el sofá. Mi padre quito el fútbol y se acomodo.
-¿Que pasa, hija?-Dijo mi padre.
-Es difícil decirlo...se que tengo 14 años, que no soy mayor de edad, pero...-Vi que mi padre habría la boca para decir algo.-Quiero audicionar en Factor X.
-Me parece bien.-Dijo mi padre.-Tienes una voz preciosa.-Le mire extrañada. ¿Cuando me había oído?-Cantas todas las canciones de Los Beatles en el coche cuando vamos a las clases de baile.
-Pues a mi no me parece bien.-Dijo mi madre.-Tienes una buena voz, pero aun queda mucho por mejorar. Y si sigues robando zanahorias de la nevera...
-Mama, no tiene nada que ver.
-Bueno, esta bien. Vamos a hacer el formulario.-Mi madre cogió su portátil, pero le dije a mi madre  que lo haría yo y volvió a la cocina. Abrí la puerta para que Iria entrara, salimos corriendo por las escaleras y nos fuimos a mi cuarto.
-¿Y? ¿Y?-Repitió Iria nerviosa.
-¡ME DEJAN!-Chillé. Empezamos a saltar, gritar de alegría y de la emoción Iria casi rompe un póster que tenia de Los Beatles.
-Uff tía, por poco.
-Si, porque si lo rompías te mataba.
-Y yo a mi misma, que solo tengo uno en mi cuarto y tu tienes todo el cuarto empapelado.
-Mis padres, que eran muy fans de jóvenes.
-Lo se, morruda.-Nos reímos.
-¿Me ayudas a rellenar el formulario?-Dije cogiendo aire después de reír.
-¿Estas de broma? ¡Pues claro!
Después de rellenar el formulario, lo enviamos y  bajamos a decírselo a mis padres. La verdad es que los veía muy felices. Iria y yo salimos a dar una vuelta y nos sentamos en un banco de un parque.
-Iria, tienes que acompañarme.
-Tía, ya sabes como son mis padres. Son unos histéricos y paranoicos.
-Iria, TIENES que acompañarme.-Repetí.
-Vale. Hablare con mis padres. Pero tu corta con James.
Saque mi movil y le envie un mensaje a James.
"¿ Así que con Johanna eh? ¿Te crees que soy imbécil? Espero que vivas feliz con esa guarra, ademas ya tenia planeado dejarte."
Al segundo, recibí uno de el: "Si, con Johanna. Esta el triple de buena que tu y mejor que aguantarte a ti, prefiero vivir con ella, imbécil."
-Gilipollas.-Le borre de los contactos y mire a Iria.
-Bien hecho. Merecías algo mejor. Voy a mi casa, se esta haciendo tarde.
-¿Oveja Shaun?
-Oveja Shaun.
Iria y yo eramos vecinas, y cuando se hacia tarde y no nos dejaban salir de casa, abríamos nuestras ventanas, que estaban prácticamente cinco centímetros separadas y nos contábamos novedades, cosas que no podíamos hablar delante de la gente o sobre nuestras notas. Lo llamábamos "Oveja Shaun" porque de pequeñas, con cinco años, en verano había una serie de dibujos animados que echaban a la una y se llamaba  "La Oveja Shaun" y como no lo podíamos ver juntas a esas horas, Iria pasaba a mi cuarto por la ventana y lo veíamos juntas. Y cuando fuimos creciendo, veíamos diferentes cosas pero siempre a la una de la mañana. Y como empezamos eso viendo "La Oveja Shaun", lo llamamos así, aunque ahora ya no vemos series, solo hablamos.
Me fui a mi casa sin antes abrazar a Iria, como siempre hacemos antes de separarnos.
-Suerte. Te quiero, mejor amiga.
-Gracias. Y to a ti Zanahorita.
Cuando llegue a casa, me cambie, cene y hice unos deberes de verano. A la una en punto, mi móvil vibro y subí la persiana. Iria estaba esperándome.
-Tía, mis padres no me dejan. Mira.-Me señaló una marca roja en su cara. La habían pegado.
-¿Y que voy a hacer yo ahora sin ti?