-Hola mama. Papa...tenemos que hablar..-Dije en español.
-Habla en ingles, tonta.-Dijo mi madre.
-Somos españoles.
-Me da igual. Anda, vamos.-Mi madre se sentó en el sillón de cuero rojo del salón, ya que mi padre ocupaba todo el sofá. No quito el golf, así que me levante y apague la televisión.
-¡COMO OSAS...!-Mi padre se levanto y me pegó. Cerré los ojos y no moví la cabeza.-¡Por imbécil!
-TENEMOS QUE HABLAR.-Repetí, gritando.
-¡Niña malcriada! ¡No grites!-Chilló mi madre.
-Me criaste tu.
-Te crió la imbécil de al lado, no yo.
'Mejor que no me hubieras criado tu, me habrías enseñado como pegar a los hijos' pensé.
-Quiero acompañar a Sandra a su audición de Factor X.-Mi padre se empezó a reír.-Va en serio.
-¡NIÑA! No grites a tu padre. NO VAS A IR.
-¡VOY A IR!-Grité levantándome del sillón. En mi casa todo era peleas, y el que gritaba mas alto ganaba, o eso parecía. Mi madre se levanto y me pego una bofetada.
-¡Esta por maleducada! ¡Esta por imbécil! ¡Y...!-Mi madre alzo la mano y la agarre antes de que me pegara. La pise el pié y me fui corriendo a mi cuarto. Aun no era la una, faltaban unos veinte minutos, pero abrí la ventana y espere. Al fin, Sandra subió la persiana de su cuarto y respire hondo.
-Tía, mis padres no me dejan. Mira.-Le señale mi mejilla roja de las tortas de mis padres.
-¿Y que voy a hacer yo ahora sin ti?
-Tengo una idea.
-Dime.-Sandra parecía intrigada.
-¿Me ayudas a escapar de aquí?
-¿¡QUE!?-Grito Sandra, y al segundo se tapo la boca y espero. Nadie la había oído.
-Mira, ya estoy harta de mis padres. Quiero irme, y la única forma de escaparme de aquí es con tu ayuda. Mañana por la mañana cogemos el bus o el tren y nos vamos directas allí. Las audiciones empiezan justo mañana.
Sandra pasó a mi cuarto por la ventana y me ayudo toda la noche a hacer mis maletas. Puse el seguro a mi puerta para que mis padres no entraran. Era la única cosa buena que tenia mi casa: los seguros de las puertas.
Eran las tres cuando metimos la ultima camiseta y cerramos la maleta.
-¿Estas segura de esto?-Preguntó Sandra con la maleta en las manos.
-Si, si no es ahora no lo haré nunca.
Metimos mi maleta debajo de la cama y Sandra volvió a su cuarto.
-A dormir...tres horas.-Dijo Sandra.-Buenas noches.
Narra Sandra*
A las seis de la mañana me desperté con la alarma de mi móvil y abrí la ventana. Iria estaba sentada en ella con el móvil y preparada.
-No he dormido. Prefiero dormir en el bus.-Dijo Iria.
-Son dos horas.
-Tu has dormido tres.-Se dio la vuelta para meterse en su cuarto.-Vamos, prepárate.
Baje la persiana. Me duche, me vestí y cogí mis maletas. Escribí una nota a mis padres de que me iba, pero les llamaría en dos horas aproximadamente. Llamé a un taxi para que se acercara a mi casa y imprimí el formulario. Subí la persiana y abrí la ventana para dejar a Iria entrar.
-Corre, mis padres están aporreando la puerta.-Cogí su maleta y deje que pasara ella. Corrimos escaleras abajo y por suerte, el taxi ya estaba allí.
***
Las horas en el bus fueron largas e interminables. Yo escuchaba música, Iria intentaba dormir y el resto de la gente se quejaba de que el autobús se movía demasiado. Cuando salimos, cogimos un taxi hacia el edificio de Factor X. El taxista intentaba darnos conversación, pero nosotras no contestábamos. Cuando salimos del coche, nos sorprendió la cantidad de gente que había.-Sabia que iba a pasar esto, debe de haber como mil billones de personas.
-Exagerada.-Dijo Iria rodando los ojos.
Había gente cantando, otros que hablaban de FlashMobs, otros tocaban la guitarra y otros instrumentos, y nosotras allí, con dos maletas.
-¿Que vamos a hacer con las maletas?
-Ah si, tengo que llamar a mi abuelo.-Contesté. Cogí mi móvil y marqué su numero.Le indiqué la dirección del sitio y en pocos minutos estaba allí. Cogió nuestras maletas y se quedo un rato con nosotras, pero le llamaron y tuvo que marcharse.
La cola no avanzaba mucho y nos cansábamos cada vez mas.
-¡Ya estoy harta!-Dije alzando las manos. Le di a alguien, pero no miré.-¿Que hora es?
Alguien dio unos toquecitos en mi hombro y mire atrás.
-¡Hola! Me has dado en la cara.
-Lo siento mucho, es que me viene a veces la motivación.-Dije riendo, y noté como todo el calor de mi cuerpo se acumulaba en mis mejillas.
-No pasa nada. Me llamo Liam, ¿Y tu?
No hay comentarios:
Publicar un comentario